Tres acciones que debes hacer si tu pareja te agrede, seas hombre o mujer
La violencia no tiene género. Aunque el estigma social presiona al hombre para que no denuncie, la ley y la seguridad personal no hacen distinciones.
Ante una agresión física, verbal o psicológica, la rapidez es lo que garantiza la integridad y la justicia.
Primero es la vida
Ante el primer signo de violencia, evita el contacto y retírate a un lugar seguro. Si el riesgo aumenta, llama a algún organismo de seguridad para que, por un lado, te ofrezcan protección y por otro, para que exista un registro oficial de la intervención policial.
Certifica y documenta
Acude rápido a un centro de salud para obtener un informe médico o psicológico; las marcas físicas desaparecen, pero el documento legal permanece. Asimismo, guarda toda prueba digital: mensajes, audios o fotos de daños materiales. Estos elementos son importantes para evitar que tu testimonio sea cuestionado.
Denuncia legalmente
Dirígete a la fiscalía del Ministerio Público o al CICPC para formalizar la denuncia. Solicitar medidas de protección es un derecho que impide que el agresor o la agresora se acerque otra vez.
No permitas que la vergüenza o el miedo al «qué dirán» detengan el proceso.


