La danza reunió a más de mil personas en el Oriwakanoko
Nota de prensa institucional
TUCUPITA – El estado Delta Amacuro vivió un inicio de mayo vibrante, consolidando a su capital como un referente de expresión artística y cohesión social. Durante los días 1 y 2 de mayo de 2026, el Auditorio Oriwakanoko fue el escenario de dos magnas jornadas dancísticas que, bajo el respaldo de la Gobernación del estado, liderada por la gobernadora Loa Tamaronis, y el Ministerio de Cultura, reunieron a más de 1,300 personas en una celebración de identidad, paz y espiritualidad.
La programación inició el viernes 1 de mayo con el encuentro dancístico cristiano titulado «Has Cambiado Mi Lamento en Baile». Esta actividad, enmarcada en la celebración del Día Internacional de la Danza, congregó a 428 asistentes en una jornada donde la espiritualidad fue la protagonista.
Bajo la organización de la Red de Danza e ICEDA, agrupaciones como Jireh, El Rey Jesús y Jealet cautivaron al público con una propuesta diversa que recorrió desde la solemnidad de la danza judía hasta la energía del estilo urbano.
El evento contó además con la participación especial de la Autoridad Única de Cultura, Ronald Marcano, y las voces de destacados salmistas regionales, concluyendo con una oración de clausura y la entrega de reconocimientos a las iglesias participantes.
La efervescencia cultural continuó el sábado 2 de mayo con el «Gran Encuentro Dancístico», una gala masiva que alcanzó una asistencia de 878 personas.
Organizado por el Gabinete de Cultura y la Red de Danzas, este bloque se centró en la Identidad Histórica Cultural y la hermandad regional. La jornada incluyó desde danzas indígenas ancestrales hasta sentidos homenajes a figuras icónicas como Amalio Vázquez.
El escenario recibió a más de una decena de agrupaciones locales, entre las que destacaron la Escuela Tarsicia de Romero y EFI Expresión Danzarte, junto a la visita especial de los Cantores Nuevo Mundo del estado Bolívar.
Durante esta segunda fecha, el evento también sirvió para enaltecer el esfuerzo individual de los talentos locales mediante la premiación del Bailarín del Año y el Representante del Año.
Ambas jornadas reafirmaron el compromiso institucional con la creación de espacios de sana convivencia, demostrando que la danza en Delta Amacuro funciona como una herramienta fundamental de paz, transformación social y fortalecimiento de la identidad cultural deltana.








