Juan temió una infidelidad por ver las «frutinovelas» ¿Qué esconde este fenómeno?
Juan (nombre real protegido) es un hombre que sale todos los días a trabajar temprano en la mañana en Tucupita. Todo iba bien hasta que un día los algoritmos de Facebook y TikTok lo llevaron hasta las «frutinovelas».
Lo que comenzó como una distracción compartida con su novia, terminó convirtiéndose en un problema emocional que por días resultó peligroso.
Tras semanas viendo estos contenidos, el cerebro de Juan comenzó a procesar todas las informaciones recibidas de otra forma.
Dejó de ver a su novia como su futura compañera de vida, para empezar a verla como un personaje.
El vivió varios episodios de celos. Se imaginaba que cuando se iba al trabajo, alguien más entraba a su casa para estar con su novia, quien trabaja como enfermera por las noches.
Este fenómeno, que los expertos llaman «distorsión cognitiva por sobreexposición, ocurre porque el algoritmo satura al usuario con situaciones de engaño tan repetitivas, que el juicio crítico se anula, haciendo que la persona confunda la ficción del celular con su realidad cotidiana».
Juan había caído en la trampa de un contenido hecho para generar adicción.
Ahora ambos están acudiendo a sesiones psicológicas, mientras dejaron de seguir contenidos de las frutas animadas. En cambio dedican su tiempo libre a otros asuntos.


