¿Quién supervisa lo que se construye en Tucupita ante el riesgo sísmico?
Las nuevas construcciones de dos o más pisos, los grandes locales comerciales y los galpones que hoy se ven en las calles de Tucupita, muestran un crecimiento evidente. No obstante, los recientes sismos que vivió el país obliga a analizar lo que hay y se hace en el Delta.
Delta Amacuro afortunadamente no está sobre una Falla sísmica, pero la cercanía con la Falla de El Pilar en Sucre, genera la siguiente pregunta para el análisis y el debate que caracterizan a El Maraisa.
¿Quién supervisa oficialmente que estas estructuras cumplan con las normas resistentes a los sismos?
La gente de a pie afirma que si un comercio abre sus puertas es porque todo está en regla. Pero en la práctica, se desconoce qué tipo de protocolos de seguridad aplican para verificar algo o no.
Oficialmente, la Alcaldía de Tucupita, a través de su oficina de Ingeniería Municipal, es el ente encargado de revisar los planos y dar los permisos de construcción. Son ellos quienes deben exigir que cada proyecto cumpla con las estrictas normas de construcción de Venezuela.
La realidad, sin embargo, es que una cosa es el papel y otra muy distinta lo que pasa en la obra.
Según el ingeniero civil anzoatiguense, pero radicado en Madrid, Adrián Figuera, «para que un edificio de dos plantas o un gran almacén sea seguro ante un temblor, se necesita una inspección constante en el sitio, que si verificar la calidad del concreto, el grosor de las cabillas y el amarre de las columnas, eso por lo mínimo, claro, entre otros aspectos a tomar en cuenta».
Añade además que, «un sismo no avisa, y cuando ocurre, las fallas de construcción salen a la luz de la peor manera, por eso las autoridades municipales tienen el reto y la obligación de demostrarle a la colectividad que están vigilando de cerca cada metro cuadrado que se construye y hay que explicarle a la gente cómo y quién certifica la seguridad de estos nuevos comercios o cualquiera otra construcción», opinó desde su experiencia el ingeniero Adrián Figuera.


