Traslados a Tucupita devuelven la esperanza a los pacientes de los caños
Hablar de salud en el municipio Antonio Díaz siempre ha sido sinónimo de preocupación. Años de abandono y pésimas condiciones dejaron a sus comunidades navegando a la deriva frente a cualquier emergencia médica. Sin embargo, en medio de ese panorama difícil, la gestión del alcalde Luis Javier Arenas se propuso marcar un antes y un después, apostando por un plus que hoy le devuelve la esperanza a su gente.
Uno de los logros más sensibles y vitales ha sido la puesta en marcha de un servicio de traslados de pacientes. Con más de 550 traslados realizados desde las comunidades más apartadas, la alcaldía ha logrado conectar la zona con el principal centro de salud de la capital deltana. Allí también mantiene un apoyo importante con la dotación de insumos médicos y de limpieza, aparte de la entrega de juguetes a los niños hospitalizados del materno infantil.
Para un municipio donde la geografía complica el desplazamiento, contar con este apoyo significa la diferencia entre la vida y la muerte. Y el compromiso no se detiene en el camino: una vez que los pacientes llegan al hospital, la alcaldía se encarga de que cuenten con sus insumos, ayuden a costear exámenes y mantengan el acompañamiento cercano de los promotores municipales. Incluso, cuando la salud exige atenciones más complejas en estados vecinos, los pacientes no se quedan solos; el equipo sigue de cerca cada paso de su evolución.
Pero el esfuerzo no es solo de traslado. El alcalde Arenas ha priorizado la recuperación de infraestructuras y módulos de salud en las propias comunidades, devolviéndoles espacios dignos a los habitantes.
Los ambulatorios locales han recibido insumos médicos, además de ropa de cama indispensable como almohadas, sábanas y colchonetas, junto a kits de limpieza.
Un detalle humano que destaca en el día a día es la entrega de comida cada 15 días, tanto para el personal médico que hace guardia como para los pacientes hospitalizados, un alivio enorme para quienes sostienen la atención en el lugar.
Evidentemente, falta mucho por hacer y el camino es largo; las necesidades son grandes en una zona tan apartada. Pero este empuje, este paso al frente que ha dado la gestión actual, era justo el impulso que los habitantes del municipio Antonio Díaz necesitaban para sentir que, por fin, no están solos.
Eso sí, Arenas agradece enormemente el apoyo de la gobernadora Loa Tamaronis, el ministro de Salud, Carlos Alvarado, la comisionada Yajaira Segovia y la ministra y enlace político Yelitze Santaella. Asegura que solo no sería posible.






