Si una farmacia es cara en Tucupita, vas a otra; en los caños no hay opción
El acceso a medicamentos en Bonoina, ubicada en la parroquia Manuel Renaud, del municipio Antonio Díaz, se hace cuesta arriba. No hay ambulatorio, y si lo hubiera, sus habitantes dicen estar seguros de que tampoco habría nada.
Recientemente se conoció que sus habitantes padecían diferentes síntomas, sin embargo fue desmentido por algunas autoridades de salud de la comunidad de Nabasanuka.
Ante esto, se conoció a través de algunos habitantes de Bonoina que el costo de una pastilla de diclofenac vale 500 bolívares, al igual que el torsilax. Mientras tanto, el ibuprofeno se vende en 600 Bs cada pastilla.
La gente agradece que las bodegas tengan estas medicinas de atención primaria, porque entienden su costo de traslado. Lo que no conciben es que no tengan ambulatorio ni medicamentos dotados por el Estado venezolano.
Para muchos es imposible adquirir una pastilla en caso de emergencia por algun malestar. El blíster de 10 pastillas vendría costando cinco mil bolívares.
No hay opción más que aliviar algún dolor con lo que haya, si es que hay plata.


