Julio López se aferró a una bombona de gas, pero no logró sobrevivir
Una embarcación que presuntamente transportaba cobre de manera ilegal con destino a Venezuela volcó la noche del viernes debido al fuerte oleaje frente a la costa sur de la isla. El saldo del siniestro es de un venezolano fallecido y dos sobrevivientes, según un reporte publicado por el diario local TT Guardian.
La víctima mortal fue identificada por los investigadores como Julio López. De acuerdo con los testimonios recogidos por el medio trinitense, López intentó desesperadamente mantenerse a flote aferrándose a una bombona de gas, pero no logró alcanzar la orilla. Su cuerpo sin vida fue arrastrado por la marea horas más tarde hasta la costa de Icacos.
Los dos que lograron sobrevivir, entre los que se encuentra Nikol Landaeta, lograron nadar hasta tierra firme tras la emergencia.
Inicialmente, las alarmas se encendieron cuando se reportó la desaparición de Landaeta, lo que movilizó la noche del sábado al equipo de búsqueda y rescate para rastrear el tramo costero entre Icacos y Galfa Point.
Sin embargo, la calma duró poco en el lugar del desembarco. TT Guardian detalló que los sobrevivientes relataron lo sucedido a los residentes de Icacos pero, movidos por el temor a ser arrestados por tratarse de un viaje clandestino, abordaron un vehículo negro y abandonaron la zona antes de que arribaran los efectivos policiales y de la Guardia Costera.
Este incidente ocurre apenas días después de otro dramático naufragio en la playa de Los Iros, donde una piragua sobrecargada con 30 personas (entre ellas seis niños) se dio la vuelta mientras intentaba llegar a Venezuela. En dicho suceso perdieron la vida el venezolano Edwin Parra y la pequeña Brithanny Linneth Yanett León Palacios, de tan solo seis años.
Las autoridades e informantes locales señalan con preocupación un factor determinante: el deterioro de las condiciones marítimas en el Golfo de Paria y el Canal de Colón.
Fuentes consultadas por el medio trinitense sugieren que un reciente sismo frente a las costas venezolanas podría haber provocado cambios geológicos en el lecho marino y en la línea costera del suroeste de Trinidad. Pescadores y expertos locales sospechan que estas alterativas submarinas están alterando drásticamente las corrientes, convirtiendo la travesía ilegal de migrantes en una ruta aún más mortífera.
A pesar de las advertencias y de los recientes decesos, el flujo de embarcaciones informales entre Trinidad y Venezuela no cesa. Las investigaciones sobre este último naufragio continúan abiertas por parte de las autoridades locales.
Con información de TT Guardián


