En Tucupita exigen inspeccionar la venta de comida de calle y restaurantes
La desconfianza al momento de comer fuera de casa va en aumento entre los habitantes de la capital deltana. Así lo reflejan los datos de la encuesta realizada por El Maraisa, en la que participaron 467 personas para evaluar la salubridad tanto en puestos de calle y restaurantes.
A la pregunta sobre qué tan seguro e higiénico es comer en la calle, la opinión de la gente fue directa. La mayoría, 359 participantes, afirmó que la comida no es segura y que las autoridades deben supervisar estos tipos de comercios.
A este grupo se suman 59 personas que consideran que sí puede ser segura, pero solo si hay supervisiones sanitarias. Por otro lado, 36 participantes eligieron que la venta no ofrece salubridad con o sin revisión, mientras que solo 13 dijeron confiar en la comida que venden en la calle.
Casi 9 de cada 10 encuestados exigen la intervención de los entes reguladores. No obstante, la preocupación no solo es por la visita de las instituciones encargadas, sino por la calidad del procedimiento.
La gente advierte que de nada sirve dar permisos si no se confirma que efectivamente el local sigue las normas sanitarias estrictas, que deben ser visibles a los consumidores.
¿Quién fiscaliza este problema? A quien pueda interesar.
Esta nota fue escrita por un humano y no se usó IA.



