«¿Y si mejor venden toda esa chatarra y compran nuevos vehículos?»
Luego de la publicación de la reubicación de las unidades abandonadas en la Universidad Territorial Deltaica (UTD) Francisco Tamayo de Tucupita, los usuarios han reaccionado a través de las redes sociales.
Estos vehículos permanecieron durante muchos años en una de las entradas de la universidad, que incluso llegaron a llamarlo «un cementerio de buses».
Tras el cambio de lugar, algunas personas opinaron que en vez de buscarle otro sitio, lo mejor sería desincorporarlos, venderlos y adquirir nuevas unidades que puedan beneficiar directamente a los estudiantes.
Aún cuando se trata de un trámite de ámbito nacional, los usuarios creen que es posible siempre y cuando el objetivo sea brindar servicios óptimos para los bachilleres.
Actualmente la universidad atraviesa un momento de tensión teniendo como protagonistas a los estudiantes, quienes exigen mejores condiciones, acompañado de la renuncia de su rectoría.


