El fútbol hizo olvidar un rato al otro Delta
En el otro Delta la gente grita, pero ante lo que consideran no hacen los entes fiscalizadores frente a los precios en los comercios de Tucupita. No se conoce cuánto cuesta realmente un producto, cuánto debería ser la ganancia de un comerciante, ni cómo hace el usuario ante alguna vulnerabilidad. Tampoco saben si las denuncias ante estos entes funcionan.
Esta semana los deltanos pidieron agua. Bastó que lo exigieran por los medios de comunicación para que oficialmente los atendieran. A los afectados no les importó qué organismo lo haya ejecutado, solo pidieron que se solucionara… Y solucionaron varios casos.
Los bots o agentes tarifados que normalmente defienden a dirigentes que están en el poder, se llamen como se llamen, tuvieron una semana dura de trabajo en las redes sociales opinando sobre lo indefendible. Unos afirmando que uno lo hace mejor que la otra. Pero mientras eso ocurre, la gente que es sabia, ya había viralizado fotos de la sala de espera y el parque en el paseo.
Mientras se habla de fútbol, ahí afuera hay otro Delta, un tercer Delta.


