Por qué los deltanos migrantes se quejan más que los que están en Venezuela ¿Lo has notado?
En medio de la migración venezolana, cuyos números siguen creciendo, los deltanos que viven en el extranjero enfrentan una paradoja emocional particular. A través de las redes sociales muchos de ellos expresan una posible frustración y una crítica más intensa hacia la situación en Venezuela, incluso más que los que viven en la entidad.
En El Maraisa, como siempre, abordamos temas para el análisis, siendo un contenido diferente como ya nos caracteriza.
Consultamos con el sociólogo Jorge Montaingne, de París, Francia, para comprender brevemente este fenómeno.
«Tiene sus raíces en la distancia y en la nueva perspectiva que adquieren los migrantes. Al estar fuera, los deltanos pueden comparar su realidad actual con la que dejaron atrás, lo que les permite ver con más claridad las dificultades de su tierra natal. Esto conlleva a una mezcla de nostalgia, dolor y a veces una suerte de envidia o desconcierto cuando observan que en Venezuela, a pesar de la crisis, todavía se celebran fiestas, rumbas, como ustedes dicen, y momentos de alegría».
“¿Cómo es posible?”, se preguntan algunos. “Si hay crisis, ¿cómo pueden seguir las fiestas?”, es lo que cuestionan a través de las redes sociales.
Sobre este punto, Montaingne, opina que genera cierta incomodidad entre los deltanos en el exterior, quienes a veces sienten que mientras ellos enfrentan retos de integración y adaptación en sus nuevos países, en casa siguen existiendo estas actividades y encuentros de «normalidad» que ellos ya no tienen.
«Aunque no se crea, estas celebraciones son, en muchos casos, una forma de resistencia y de encontrar pequeñas alegrías en medio de la adversidad», añade el sociólogo abordado por WhatsApp.
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