Cargando ahora

Y aun inundados nos prepararon chigüire con bola de plátano

🕒 Publicado a las 8:14 PM (Hora de Venezuela)
🌓 Leer en modo oscuro

Llegamos sobre el mediodía de aquel sábado de agosto a Araguaimujo, en medio de una humedad y un calor sofocante. El río estaba allí desafiante con su altura en esa localidad donde cada año sus habitantes del Bajo Delta se preparan para la crecida del Orinoco. Viajamos unas dos horas desde el puerto de Volcán en Tucupita, aunque ciertamente el poder llegar rápido o no, depende de la velocidad de la embarcación.

Hace rato que no estaba por Araguaimujo y me emocionó volver a saber que sigue siendo una comunidad fuerte, que resiste y sus nuevas generaciones se preparan para los desafíos por venir; eso sí, no es que todo sea color de rosas, porque observé diferencias marcadas, sobre todo desde el punto de vista de liderazgo.

Mientras buscaba historias que dejaran a un lado las quejas, el pesimismo y las ganas de dejarlo todo a terceras personas, percibí un fuerte olor a pan, allí conocí la historia de Marielba Medina, en el refugio para personas afectadas por la crecida del río Orinoco.

Mientras la entrevistaba y toda la comunidad era atendida oficialmente, la señora Vilma Medina y José Ángel Medina, nos invitaron a comer bola de plátano con chigüire guisado. De pronto se tornará polémico para las leyes ambientales de Venezuela, ¿pero quienes más que los waraos para preservar la naturaleza como lo han hecho desde hace miles de años?

Me llamó la atención que, en medio de desafíos sociales, la solidaridad se siga imponiendo por encima de todo. Y no lo vi como agradecimiento de nada, sino como un acto verdaderamente humanitario, lejos de protocolos.

Gracias, Araguaimujo, siguen siendo los mejores.

Ahora leo El Maraisa: https://www.facebook.com/profile.php?id=61577569562527

🔥 97 lecturas verificadas
¡Ruédalo!