Cargando ahora

Octava estación: el pobre de plata ayuda al de la plata

Luis es un estudiante que llega al liceo casi limpio. Su merienda es sencilla, a veces solo una arepa con salsa rosada o un pedazo de pan, porque en su casa apenas ingresan el bono de guerra. El pasado jueves antes de Semana Santa, vio a Manuel desesperado.

Manuel es de una familia con empresas y recursos, pero ese día, por un descuido, se quedó sin dinero, sin teléfono y con el bolso vacío. El «muchacho rico» estaba pasando hambre y no tenía cómo resolver.

Sin pensarlo dos veces, Luis partió su merienda a la mitad y la compartió.

«Toma, chamo, cómase esto para que medio resuelva hoy».

La verdadera solidaridad no es dar lo que nos sobra, sino compartir lo que nos hace falta. A veces, quien menos recursos tiene es quien comparte un café, un pan, o algo.

En el Delta, nos salvamos unos a otros cuando entendemos que nadie es tan pobre que no pueda dar, ni tan rico que no necesite recibir.

💬 ¿Qué opinas? Comenta en Facebook:

👍 Ir a El Maraisa

📲 ¡Entérate primero! Únete al canal:

🛶 WhatsApp El Maraisa
Han leído esta nota: 1133
¡Ruédalo!