Cargando ahora

«Me quitaste la jeva», «te metiste con mi novio»: las razones por las que más jóvenes se caen a golpes en Tucupita

🕒 Publicado a las 12:43 PM (Hora de Venezuela)
🌓 Leer en modo oscuro

Imagen de referencia

El Maraisa llevó a cabo una consulta entre jóvenes de 15 a 19 años de edad en Tucupita para conocer las razones que llevaron a otros a caerse a golpes, entre episodios que han ocurrido recientemente, y todos dijeron que se debió a asuntos de celos, noviazgos, e infidelidades.

Entre septiembre y octubre de 2025 se registraron unas cinco peleas públicas, de las que tres fueron de jóvenes. Cuando indagamos en estos lugares las razones, las personas con conocimiento de lo sucedido dijeron que habían sido de carácter sentimental.

Luego de que estos enfrentamientos físicos fueron ventilados por los medios de comunicación, los ataques entre sí cesaron al menos públicamente, aunque El Maraisa conoció que estos han seguido, solo con la diferencia de que no son filmados ni publicados, tras una especie de consenso entre las partes; un fenómeno increíble.

Recientemente, por ejemplo, se generó una pelea entre dos mujeres estudiantes del liceo Aníbal Rojas Pérez, pero sobre este hecho, no se viralizó nada. Se supo que las razones apuntan a un triangulo sentimental.

El pasado fin de semana se generaron dos peleas entre chicos a las afueras de canchas y no tuvo que ver con una derrota o victoria deportiva, sino por «jevas» (novias). «Me quitaste la jeva, eres una bruja», le decía uno al otro, previo al enfrentamiento que fue desapartado rápidamente.

Qué dicen los profesionales

La psicóloga Adriana Rojas, consultada al respecto vía WhatsApp, enumera varios contextos para conocer las razones de estas peleas entre jóvenes.

Celos como detonante emocional: en localidades pequeñas como Tucupita, la reputación y la exclusividad en las relaciones tienen un peso fuerte. Los celos se convierten en un símbolo de control y orgullo.

Infidelidad y redes sociales: el acceso constante a chats y publicaciones facilita sospechas y malentendidos. Revisar teléfonos o redes se ha vuelto un gesto común que dispara conflictos.

Falta de mediación: los jóvenes no tienen espacios seguros para hablar de emociones, lo que convierte la calle o la fiesta en escenarios de peleas o dirimir diferencias.

Leo contenidos diferentes en El Maraisa.

🔥 57 lecturas verificadas
¡Ruédalo!