Si Carla no sale de Tucupita a verse con otros médicos, ya estaría muerta
En julio, Carla notó una pequeña masa en uno de sus senos. Le dolía, y por un momento dudó en escuchar la opinión de un médico especialista.
Le aterraba descubrir lo peor, ya que hace poco tiempo había perdido a un familiar por un cáncer de mama. Temía tener que luchar o entregarse a esta enfermedad.
Pero todo apuntaba hacia lo peor: un mes después el dolor se hizo más fuerte, lo que la obligó a buscar ayuda de inmediato.
«No te preocupes, no es nada. Solo es una inflamación que con algo frío que te coloques, mejorarás», le dijeron en una clínica privada de Tucupita a Carla, y luego de que le practicaran un eco mamario.
La chica, de 24 años de edad, confió en la palabra del experto, dejando a un lado el temor.
No obstante, fue evaluada por otro doctor, aparentemente de más trayectoria en la misma Tucupita. Al ver su historial médico, insistió en lo que ya le habían dicho: «no tienes nada, te recetaré unos medicamentos y con eso te pondrás bien».
«Hice lo que me dijo. Me recetó unas pastillas y una crema para colocarme en mi seno, así que comencé el tratamiento. Ahora me arrepiento», comentó Carla.
La salud de Carla decayó
Poco después de aplicarse el tratamiento, sintió molestias en gran parte de su cuerpo, comenzó a ver que le salían «pelotas, moretones, como si fueran golpes, sentía mucho dolor en las piernas»: la masa en su seno seguía aumentando de tamaño. Ella no entendía lo que pasaba, se suponía que estaba cumpliendo con las indicaciones de los médicos.
Viendo lo que ocurría, un familiar cercano le aconsejó buscar ayuda, pero ahora fuera de Tucupita.
Hace dos semanas decidió ir a Maturín, estado Monagas. Allí fue examinada por varios especialistas.
«Los doctores, al verme, se asustaron, y cuando le muestro al mastólogo mi seno, dijo ‘¡Uy! Eso no es nada normal, eso es muy peligroso’, se preocupó», relató la joven.
«Como era delicado, me enviaron con el oncólogo, él me dijo: hija, tienes un tumor, debes hacerte urgentemente una biopsia».
El resultado de la biopsia descartó un tumor maligno. «Faltó poquito para que fuera cáncer», expresó.
Actualmente, Carla está cumpliendo las indicaciones del médico especialista de Maturín, a falta de otros exámenes para ser intervenida quirúrgicamente.
«Le doy gracias a Dios porque estoy mejorando, ya no me duele mucho. De verdad me asusté mucho, solo le pido a Dios que tome el control de mi vida».
P.D . Carla no es un nombre real, fue cambiado a petición de la misma paciente, quien decidió contarnos su experiencia.
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