El peligro de la gente en Tucupita: «yo no vi, ni escuché nada»
Sí, en un contexto complejo de seguridad, donde aportar datos se ha tornado un arma de doble filo, supone un temor. Pero no hacerlo también podría crear otra realidad de injusticias y anarquía. «Yo no vi, ni escuché nada», es la frase que ha demorado las investigaciones en el caso de Gabriel Cufaro, el joven que fue raptado y torturado el pasado miércoles en la mañana en el sector San Rafael de Tucupita.
Esta frase está retrasando las investigaciones entre los organismos de seguridad, que desde el pasado miércoles han intensificado las averiguaciones, pero los testigos del sector donde fue hallado Cufaro, insisten en el «yo no vi, ni escuché nada». Y no solo ha demorado a los oficiales, sino que ha puesto a especular y generar fake news en algunos medios de comunicación.
Hasta ahora no existe un pronunciamiento oficial, pero las investigaciones continúan. El objetivo es capturar al principal sospechoso del que públicamente solo se tiene meras especulaciones.
De acuerdo con un funcionario de seguridad que también está asignado para las investigaciones correspondientes, la cooperación de los vecinos testigos del hecho podría ser clave. Explicó que existen mecanismos seguros en los que, quienes tienen información certera, puedan comunicarla a las autoridades.
Ahora leo El Maraisa: https://www.facebook.com/profile.php?id=61577569562527


